miércoles, 5 de noviembre de 2014

En bici

La pequeña Luz y yo vamos en bici al colegio. Hemos avanzado mucho en un mes. Hoy medio llovía y no pensaba ir en bici, pero ha aparecido en mi casa con la suya, zapatos de verano y sin calcetines. Con 3 grados. Cosas de padre. Entonces me ha entrado tanta ternura, que he sacado la mía y hemos llegado con las manos congeladas.

A la vuelta, como hemos salido cinco minutos más tarde de lo habitual, ni un solo coche en la zona escolar. Me dice: "¡Qué despejadito está hoy esto!". Al mismo tiempo se ha chocado con mi rueda trasera (íbamos a metro y medio de distancia) y se ha caído.

Ya no quería montar más en la bici. Que siempre se cae, que tiene miedo... Es la primera vez que cae. La he limpiado, he puesto bien el casco y le he dado la lección más importante: "Prohibido contárselo a tus hermanos, así no podrán reírse de nosotras. Las chicas podemos decir que tenemos miedo pero somos valientes. Monta en la bici, agarra el manillar con fuerza y tira pa´lante".

En la recta "de la velocidad" he hecho que fuéramos rápido, para coger emoción, para que vuelva a disfrutar de la bici... Antes de ayer soltando las dos manos y hoy con caída. Cachis...

Se nos están agotando los días para practicar.

2 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho leerte porque me he recordado a mi misma de pequeña, y qué bien sienta.
    Yo me caí la primera vez que monté en bicicleta. No quería decirles a los chicos que era "mi primera vez", y claro. Empecé con una carrera cuesta abajo, y de frenar no tenía ni idea.
    También he recordado que cuando estaba aprendiendo a andar un día me caí, y después no quería hacerlo sin "el pato".
    Un besazo.

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  2. Respuesta:

    Cé: ¡Gracias! ¿Frenar? ¿Para qué servía frenar? Ja, ja, ja...

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