miércoles, 13 de marzo de 2019

Y nada más

Mi madre está aprendiendo a usar Whatsapp. Hasta ahora se había negado... Esta mañana, a las 8.45 horas, antes de ir al colegio, me manda un mensaje de voz: 

"Hola, María. Te mando este mensaje para decirte "buenos días"... y nada más". 

Como casi nunca se había escuchado hablando (cantando tengo alguna grabación), su voz le suena rarísima y se muere de la vergüenza (como mis chicas/os).

Me ha hecho una ilusión ¡tremenda!... Mi madre mandándome Whatsapp de "Buenos días" y "nada más". ¿Se puede pedir "algo más"?  "M(á)maaaa, me has emocionado".

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Hoy estoy torcida. Me pongo rabiosa con cosas del cole. Me siento bastante ninguneada por la directora y algunas compañeras... Con las niñas y los niños, sin embargo, todo fluye. Estoy contenta con mi clase de tutoría, los veo crecer emocionalmente y me gusta.

Esta tarde Ana, antes de marcharse a trabajar y dejarme tirada en el sofá, me ha dicho: "Te quiero desde siempre y para siempre". Y me he puesto a llorar... "Mucho, Ana, mucho".

Soy una afortunada. Tengo una madre y una novia que me demuestran su amor todos los días. Y nada más... es tan importante.

sábado, 12 de enero de 2019

Corrigiendo

Estoy corrigiendo exámenes.

Dos de mis alumnos de apoyo (de mucho apoyo) han sacado ¡un 8 cada uno! En sus niveles básicos, en sus niveles adaptados... pero ¡8!

Ya tengo un motivo para sonreír el lunes.

domingo, 6 de enero de 2019

Mi regalo

Hoy me regalo calma, serenidad y la decisión de decir las cosas cuando me molesten para no explotar más cuando estoy harta.

M(á)ma, te pido (otra vez) perdón.

miércoles, 2 de enero de 2019

Lo bonito

Casi siempre damos vueltas "a lo malo" y no hablamos de "lo bueno". Entonces, queda en el recuerdo lo que no nos gusta y se va olvidando lo que nos hizo sonreír.

P., una compañera, le decía a otra: "Al final del día, escribe en una libreta dos o tres momentos buenos del día".

- El recibimiento de los antiguos al volver a tocar en la banda. El honor de ser dirigida por una chica que empezó cantando conmigo y el orgullo de tocar con quienes empecé y con mis alumnos de estos últimos diez años.

- El paseo en Navidad con mi madre. Que me contara que mi bisabuelo sacaba un mapa de España, lo ponía en la mesa y decía: ¿Dónde queréis ir? Y "viajaban" hasta esa ciudad. Me encantó.

- La ternura y la alegría de A. cuando llegué a su casa.

- Mi abuela A. y sus décimos para el Niño. Para todos sus nietos. Incluida A.

- Los mensajes de Navidad de mis amigas A. y T. ¡Qué bien que sigamos compartiendo vida!

- Todos los besos y abrazos de cada día y mirarnos tan bonito. 

Me imagino un 2019 con la vida compartida, con esas comidas que nos hacen sonreír, pensando en conciertos, viajes, momentos para disfrutar.

domingo, 30 de diciembre de 2018

2018

Mi amiga Ch. me pidió que volviera a escribir.

Hoy me he dado cuenta que, en todo el 2018, no había escrito nada.

Vuelvo para cerrar este año y abrirme al 2019 con una sonrisa.

¡Que los próximos 365 días haya un motivo en nuestras vidas para sonreír!