sábado, 22 de mayo de 2010

Mi padre y yo

Mi madre dice que somos iguales. La evidencia lo pone de manifiesto a cada momento. La diferencia es que yo he heredado la alegría de mi madre... ¡menos mal!

En la familia de mi padre son hipertensos. Creo que todos los hermanos toman pastilla para controlar la tensión. Mi hermana y mi madre "atabarran" a mi padre con la pastilla y la sal...

Yo creía que tenía la tensión un poco alta. El jueves me preguntó la neuróloga que cuánto... No lo sabía, hacía un año que no me la tomaba. Entonces fui a la farmacia y... 12-7. ¡Perfecta! Uffffff... y yo pensando que estaba mal.

Se lo cuento a mi padre. Saca un papelillo a escondidas... Se la había tomado esa misma tarde. 11-7. Ja, ja, ja... "no se lo digas a nadie", me dice.

Nosotras pensando que no se la tomaba nunca... ¡y mira! Le dije que se lo dijera a mi madre y a mi hermana para que no le atosiguen tanto y ¡dice que no! Que él sabe que está bien y punto.

Como estábamos preocupadas, ya se lo he dicho yo a ellas. En secreto, claro. Qué costará decir lo bueno...  El p(á)pa y yo somos "gordos sanos", no hay que preocuparse.

6 comentarios:

  1. A tu padre en el fondo le gusta "el atosigillo" de la tensión, si no enseñaría el papelito,jejejee

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  2. Respuesta:

    Alasdemariposa: Noooooooo, sólo me lo enseña a mí y porque saqué el tema.

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  3. Respuesta:

    Alson: Ja, ja, ja... olééééeéé.

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