Llevo cuatro días "pegándome" con el ordenador.
Lo formateé. Eso era fácil. Volver a instalar todos los controladores, programas que necesito, bla, bla, bla... ¡una odisea!
Pero de todo se aprende. A última hora de anoche conseguí instalar todo y tengo un ordenador nuevo, rápido...
Aprendo a base de ensayo y error, ensayo y error... y, cuando tengo todo ya hecho, olvido toda la información que he necesitado... por lo que, cuando tenga que volver a formatear todo, seguramente me pasaré otros cuatro días intentando solucionar el desaguisado. (Esto no es nada pedagógico, pero forma parte de mi autosistema educativo).
Para que no se me olvide: instalar los controladores del ordenador es tan fácil como dar la vuelta al ordenador, mirar qué equipo es, ir a la página de la marca, buscar tu modelo... ¡y descargar!
Sobre la configuración inalámbrica... no me he quedado con los datos. Para el próximo formateo.