domingo, 3 de febrero de 2013

El dilema

El dilema está en "vivir como quieres" o "vivir como puedes".

"Vivir como puedo" me desequilibra, me hace sentirme insegura, me repliega, me rebota, hace que no te desee, que no quiera ver a nadie...

Ya sé que la vida consiste en dar y recibir, en consensuar, comunicar... pero no se puede si s(ó)lo se avanza por una parte.

Y me canso. Porque parece que soy egoísta, pero creo que me paso más de media vida dando y no recibiendo. Y a mí no me compensa. No soy tan buena.

Tengo el día torcido, torcidísimo: porque estaba segura de que no nos veríamos y porque no aguanto a mi hermana. No hay feeling, parece que te estoy pidiendo yo el favor de ir al aeropuerto y... ¡no! Puedo ir con mi coche y punto. No necesito que me lleves. NO te necesito.

Ana: no te quiero presionar pero si tú no das un paso adelante, por mucho que te quiera, no seremos una pareja. Seremos dos vidas que a veces se unen y otras se quedan en un sms o un whatsapp. Y ése no es mi ideal de vida.

Yo me imagino contigo en la casita nueva, con colores cálidos, saliendo a tomar un vermut, comiendo en casa de mis padres o no, en la de los tuyos o no, con mis amigos o con las tuyas... o no... O no si elegimos quedarnos tranquilamente solas, tú y yo, yo y tú, comiendo, haciendo el amor, echándonos la siesta, viendo una peli, leyendo al lado de la chimenea, bailando descalzas, sonriendo, acariciando, tocando... sin tener que dar explicaciones de dónde o con quién estamos.

jueves, 31 de enero de 2013

Lo que va... vuelve

Hoy he enseñado las fotos y vídeos del día de la paz a las alumnas y alumnos con quienes tenía clase hoy.

¡Qué majos diciéndome que les había gustado, que sonaba bien, que qué bonito...! ¿Quién toca mejor, J. o tú?

Y he tenido que explicar que J. fue alumna mía y que ha estudiado más que yo y es una profesional de su instrumento y de la voz y que estoy muy contenta de que toque mejor que yo y de que haya aceptado la invitación de venir a tocar con nosotros... Así, sin respirar. Y que ojalá, dentro de diez años, cualquiera de vosotros quiera venir a tocar con nosotros al cole, el día de la paz.

Se me ponían los pelos de punta y no dejaba de pensar: "¿Lo ves? ¡Esto es lo que importa!".

miércoles, 30 de enero de 2013

De hoy

De hoy me quedo con que...

... el esfuerzo en el trabajo tiene su recompensa.
... los abrazos y besos de mis amigas me reconfortan.
... se puede tener una inquilina generosísima.
... la música une de una manera especial.

A mis "artistas invitadas": "Gracias por vuestra música, por vuestra sensibilidad, por vuestra luz, por compartirla conmigo/con nosotros".

A mi profe de aikido: "Confiaremos en el círculo, una vez más. Me admira tu serenidad".

lunes, 28 de enero de 2013

Cabreada

Hoy ha venido el "gran-jefe" al colegio. A hablarnos en el recreo. 

Nos ha dicho que somos una isla en la provincia (para mal), que todos somos culpables de los recortes en los días de permiso por enfermedad por los abusos, que no cambiemos de editorial que las familias están en crisis... bla, bla, bla...

Y nadie del equipo directivo dice nada. Ni los compañeros.

Yo he reivindicado las horas que no me pagan ni me certifican como ponente de mis compañeros, la jornada continua, que trabajamos como el resto de los centros... según el "gran jefe": "con acritud". Hasta me ha dicho que pegara dos bocados a la manzana, (para que me callara). Tal cual. 

Como me cabrea que nos venga a hablar así, que mi directora no diga nada cuando ha dicho que su/nuestro centro es el peor de la provincia... yo he seguido con mis peticiones y, además, le he invitado al acto que tendremos el día de la paz. Miércoles tarde. Parece ser que ha confirmado la asistencia. Hasta que no lo vea, no lo creo.

Esta mediodía, ensayando, media hora antes de empezar el horario, viene la directora: "María, la que has liado. ¿Ves el estribillo de la canción? Le has invitado a venir y va a creer que nos estamos riendo de él".

Pues... a lo mejor nos deberíamos reír de sus cacicadas. Aunque la canción llevo ensayándola más de quince días.

domingo, 27 de enero de 2013

Ganas de más

Uno de uno.

Dos de dos.

Aún tengo ganas de más.