El dilema está en "vivir como quieres" o "vivir como puedes".
"Vivir como puedo" me desequilibra, me hace sentirme insegura, me repliega, me rebota, hace que no te desee, que no quiera ver a nadie...
Ya sé que la vida consiste en dar y recibir, en consensuar, comunicar... pero no se puede si s(ó)lo se avanza por una parte.
Y me canso. Porque parece que soy egoísta, pero creo que me paso más de media vida dando y no recibiendo. Y a mí no me compensa. No soy tan buena.
Tengo el día torcido, torcidísimo: porque estaba segura de que no nos veríamos y porque no aguanto a mi hermana. No hay feeling, parece que te estoy pidiendo yo el favor de ir al aeropuerto y... ¡no! Puedo ir con mi coche y punto. No necesito que me lleves. NO te necesito.
Ana: no te quiero presionar pero si tú no das un paso adelante, por mucho que te quiera, no seremos una pareja. Seremos dos vidas que a veces se unen y otras se quedan en un sms o un whatsapp. Y ése no es mi ideal de vida.
Yo me imagino contigo en la casita nueva, con colores cálidos, saliendo a tomar un vermut, comiendo en casa de mis padres o no, en la de los tuyos o no, con mis amigos o con las tuyas... o no... O no si elegimos quedarnos tranquilamente solas, tú y yo, yo y tú, comiendo, haciendo el amor, echándonos la siesta, viendo una peli, leyendo al lado de la chimenea, bailando descalzas, sonriendo, acariciando, tocando... sin tener que dar explicaciones de dónde o con quién estamos.