Faltan catorce días para Nochebuena y yo ya estoy cansada de las Navidades.
Llevo un mes pensando canciones para el festival, más de treinta horas en mi casa haciendo unos karaokes para la obra de infantil, ensayando dos semanas el villancico de primer ciclo, coreografías para los mayores, presentación para los de sexto...
Todo ello entre gritos, llamadas de atención, "paso de este rollo" y... evaluaciones cada mediodía y cada tarde. Eso sí, "mira qué bien se lo pasa María todo el día cantando y bailando".
Y luego están los mil folletos de regalos, los anuncios de la tele, el "¡qué suerte tres semanas de vacaciones!"...
Ayer me vino a la mente mi tía P. al cantar algo así como "una estrella te guía y de ella no te vas a olvidar" y se me puso un nudo en la garganta, unas lágrimas... y los niños preguntando qué me pasaba... Hice de tripas corazón pero hoy me ha vuelto a pasar lo mismo. No sé qué voy a hacer el día del festival.
Que sí, que luego llegan los aplausos, sale todo bien, las chicas y chicos contentos, las gracias, el mira qué majos... y se te pasa todo. Pero hoy, estoy cansada.