Una madre me ha puesto una queja ante mi inspectora, vía teléfono, porque no he tenido reunión con ella en estos quince días.
La inspectora le ha dado la razón.
Llevo estos quince días de evaluaciones sin ir a comer a casa, saliendo hora y media más tarde del colegio por las tardes...
Pero "tengo la obligación de atenderla". Le he dicho a la inspectora que hasta después de vacaciones no atiendo en horas que no sea la establecida para atender a padres (a personas con malos modales).
No me bajo los pantalones, a mí no me falta nadie más al respeto. Y sí, señora, asumo todas las consecuencias de esta decisión.