He estado en Madrid haciendo un curso. No ha sido muy interesante pero he sacado cuatro ideas buenas, unas risas, muchos aplausos, guitarreo... y el sonrojo de una chica del curso cuando la miraba.
Anoche mi amiga S. me dio un beso de buenas noches y hoy otro de buenos días. Se me habían olvidado esos gestos suyos y sus abrazos. Deberíamos vernos más. Definitivamente, no aguanto al sabelotodo de su novio.
Cuando voy a Madrid me acuerdo de las blogueras... ¿paraíso blogueril? A la vuelta me preguntaba qué será de las históricas de mi barra lateral, de las que leía y ya no publican o no sigo, de la primera bloguera que conocí, de la bloguera catalana más famosa, si alguna vez me habré tropezado con alguna...