miércoles, 16 de enero de 2013

El cansancio de las ideas

Voy como una moto: a clase, a comer rápido, a clase otra vez, de una clase a otra, de "Que llueva, que llueva" a explicar las alteraciones, de hablar de Kandinsky a la danza de la lluvia, a cuidar el patio porque llueve..., a comprar fruta, encargar las lentillas, coger el coche, inglés...

En clase de inglés estaba pensando en la armonización de la canción de la paz y en mandarle el mail de la misma a la directora de la coral, que estaba sentada a mi lado, cuando me ha mirado la orientadora del centro, que también viene a esta clase, y me he acordado de que tengo que enviarle unas adaptaciones curriculares. Mientras, había que ver y escuchar un vídeo sobre un tío que "hace nubes". He contestado bien a dos preguntas (de cuatro).

Entonces me pregunto: "María, ¿qué haces aquí pudiendo estar en casa tranquilamente". Y me respondo: "Aprender. Que lo necesitas para los viajes y el título... a lo mejor también".

Y me acuerdo de D. F., el cura, que siempre nos decía: "En cada momento, haz lo que haces". Y me pongo a escuchar a la profe.

No sé si no llego al nivel y mis neuronas tienen que esforzarse más, si las tengo atrofiadas, si estoy cansada... no me apetece pensar.

martes, 8 de enero de 2013

Reyes

Este año he tenido dos grandes regalos de Reyes: vinieron casi todos mis amigos al concierto y mi hermana me hizo un regalo.

S. se hizo dos horas de camino para estar conmigo. Ana también. Superjefa cincuenta minutos de coche. Helando. Con niebla. Guapísimas ellas, emocionadísima yo: Ana nunca me había escuchado en concierto. La única pareja que ha tardado tanto tiempo en ver esta faceta. Quería cantarle mirándonos a los ojos.

Empecé tarde porque así lo dijo la dueña del local. Y esperando, se abre la puerta y aparece "el T." Ex-amigo del alma, mi maestro, mi confidente durante muchos años, mi apoyo, mi pareja de canciones... y casi me muero.

T.: "No me habías dicho que cantabas aquí. Me he enterado leyendo un cartel".
M.: (Pensando "cómo te lo voy a decir si hace tanto tiempo que no nos acabamos de hablar mirándonos a los ojos") Sonrisa.

Toda la vida aprendiendo de su música. Más de cinco años cantando casi todos los fines de semana en el hotel. Una ruptura sin saber por qué. Cinco años sin hablarnos. (Los he contado ahora... ¡qué fuerte!). Un perdón. Una conversación que nunca llegó a ser. Una calma tensa. Una visita inesperada a MI concierto. Dos palabras: "muy bien" y "valiente" y un abrazo de verdad.

Y yo batallando contra los nervios por el concierto, los nervios por empezar tarde, los de juntar a Ana y mi padre en la misma mesa, los de sentir a una ¿medio amiga? pendiente de todos mis movimientos y de Ana, los nervios de recordar a mi tía P., los de tener a T. en una silla enfrente, escuchándome y no a mi lado...

A las seis canciones bajó el vecino del 3º a decir que estábamos haciendo mucho ruido. Nunca me habían dicho que cantaba tan mal. ¿Ruido? A las ocho canciones vino la guardia civil. Yo solo podía pensar en que me he pasado todas las vacaciones ensayando, sin salir, cuidándome, haciendo el repertorio... y no iba a cantar más. Pero no ocurrió nada.

Primera parte muy animada. Segunda parte sin rollo porque no podían aplaudir, ni gritar, ni corear... La dueña del bar me ha vuelto a llamar para repetir... a otra hora, eso sí.

Y la segunda sorpresa... ¡mi hermana me ha regalado dos libros! Después de dos años sin tener regalos de Reyes... ¡soy feliz! No me importaba el regalo, me importa el detalle.

sábado, 5 de enero de 2013

Concierto

Después de tres años de cantar únicamente con mi alumnado, con la familia o con mis amigos... ¡hoy vuelvo a actuar delante del público!

Estoy nerviosa. Estoy emocionada.

Vienen al concierto la mitad de mis amigos, mis padres, mi hermana, mi novia, mi peluquera, algunas de mis compañeras...

Realmente es el mejor regalo de Reyes que puedo tener: estaremos todos juntos. 

¡Gracias, L., por darme la oportunidad de renacer!

jueves, 3 de enero de 2013

Sorpresas

Ayer fui a llevar la tarjeta-regalo al centro de estética donde me hicieron el peeling. Hay que devolverla para no volver a usarlo.

Cuando la dueña estaba sacando la tarjeta del sobre... ¡vi que estaba escrita por detrás y yo no había leído lo que ponía!

Le dije que me dejara leerlo. ¡Superjefa  me había escrito unas líneas preciosas! Y un "Te quiero". Nunca me lo decía ni lo escribía. Así que esa tarjeta tenía que conservarla.

Al final, conseguí que me anulara la tarjeta por delante y así poder quedármela.

Después quedé con superjefa y le conté lo sucedido. Me dice: "Te mato".

La vida te da sorpresas... sorpresas te da la vida.

martes, 1 de enero de 2013

Feliz 2013

El 2013 va a ser bueno porque...

Me he dado cuenta de que, en este 2013, se cumple una década de salida del armario con mis padres y hermanos. Ha sido un camino duro, pero ahora... ¡se agradece!

Se casan dos de mis amigas. Con dos chicos majos que las quieren. Mucho.

En noviembre se cumplirán cinco años de "salir" con Ana. Y, ya sabéis, no hay quinto malo.

Así que... ¡feliz 2013!