Hoy que es un día de medio-fiesta, mi padre sigue sin hablarse con su mejor amigo.
Está claro que cuando se ríen de tí, la paciencia explota y es difícil echar marcha atrás.
Pero salen perdiendo mi madre y su amiga, que hoy no irán a merendar juntas.
¡Qué complicadas son las situaciones algunas veces...!
Está claro que cuando se ríen de tí, la paciencia explota y es difícil echar marcha atrás.
Pero salen perdiendo mi madre y su amiga, que hoy no irán a merendar juntas.
¡Qué complicadas son las situaciones algunas veces...!